Cómo funciona un sifón y por qué se seca
Todos los desagües de una casa llevan un sifón: ese codo en forma de U que retiene un poco de agua permanentemente. Ese tapón de agua es lo único que separa tu cocina o tu baño del aire del colector. Se llama cierre hidráulico y es una de las mejores ideas de la fontanería doméstica.
Si el aparato no se usa durante semanas, el agua del sifón se evapora y el cierre desaparece. Es exactamente lo que pasa con el sumidero del suelo que nadie usa, el lavabo de la habitación de invitados, el desagüe de la lavadora de una casa cerrada o el baño de un piso vacío. Sin agua, el olor entra libremente.
Prueba primero lo barato: echa un cubo de agua por cada desagüe que no uses, incluidos los sumideros del suelo. En muchos casos el olor desaparece en minutos.
Amara y Loiola: la marea también cuenta
En las zonas bajas próximas al Urumea, el saneamiento nota la influencia de la marea. Cuando sube, el aire del colector se comprime y busca salida por donde pueda. Si en tu casa hay un sifón sin agua, ese es su camino.
Es un patrón bastante reconocible: el olor aparece o se intensifica a determinadas horas y no de forma continua. Cuando un cliente de Amara, Loiola o Martutene nos describe eso, sabemos con bastante seguridad que no hay que meter máquina de desatasco, porque no hay ningún atasco que resolver.
Las otras dos causas frecuentes
Cuando los sifones están llenos y el olor sigue, quedan dos posibilidades habituales.
- Ventilación primaria insuficiente. La columna de saneamiento necesita comunicar con el exterior por la cubierta para que las descargas no succionen los sifones de las viviendas. Si esa ventilación está obstruida, cada vez que un vecino tira de la cisterna se vacían sifones de otros pisos. La solución suele ser instalar aireadores o desobstruir la ventilación de cubierta.
- Sellados y juntas degradadas. El manguito del inodoro, el sellado del plato de ducha o la junta de un bote sifónico envejecen y dejan escapar aire. Es una reparación barata, pero hay que localizar cuál de ellos es.
Cuándo sí conviene inspeccionar con cámara
Si el olor va acompañado de agua que baja despacio, de gorgoteo al vaciar otro aparato o de episodios de retorno, entonces sí hay un problema de conducción y merece la pena mirar dentro. La sonda con cámara muestra si el tubo está roto, desplomado, invadido por raíces o simplemente cargado de grasa.
Esa grabación es además lo que permite decidir con criterio si lo tuyo se resuelve con limpiezas periódicas o si hay un tramo que sustituir. Y si el problema está en la bajante común, es la prueba que necesita el administrador para llevarlo a junta.
