Un poco más arriba, un poco más frío
Urnieta está algo más elevada y algo más interior que la franja costera, y eso se nota en invierno. Las heladas son más frecuentes y los puntos que revientan son los de siempre: grifos de jardín, tuberías vistas en garajes y bordas sin calefactar, tomas de riego y contadores en armarios exteriores.
La prevención es sencilla y barata: aislar los tramos expuestos y vaciar el circuito de riego antes del frío. La reparación posterior nunca lo es, sobre todo porque una rotura enterrada tarda semanas en dar la cara.
Calefacción: la temporada empieza en septiembre
En un municipio donde la calefacción se usa de verdad, la revisión de septiembre u octubre no es un extra comercial: es lo que evita quedarse sin calefacción en la primera semana de frío, cuando todas las agendas del sector están ya llenas.
Purgado, equilibrado del circuito para que llegue caudal a la última habitación, comprobación de presión y, si el circuito tiene años, lavado con filtro desfangador. Es media jornada y cambia el confort de toda la temporada.
Caseríos y vivienda dispersa
Fuera del casco hay bastante caserío y vivienda aislada, con depósito, grupo de presión y tramos a la intemperie. Es fontanería con sus propias reglas, y la diagnosticamos en conjunto en lugar de ir cambiando piezas por probar.
Muchas veces la falta de presión se resuelve ajustando el presostato o limpiando un filtro, sin comprar nada. Preferimos decirlo aunque sea la factura pequeña.