El ensanche del XIX: fincas nobles, instalaciones centenarias
El Centro de Donostia responde al ensanche proyectado por Antonio Cortázar tras el derribo de las murallas, y se construyó sobre todo entre finales del XIX y principios del XX. Son edificios de gran calidad constructiva, con techos altos, patios interiores y escaleras nobles, y con instalaciones que en muchos casos conservan tramos originales de plomo dentro de la pared.
Trabajar aquí exige otra manera de intervenir. No se pica alegremente: hay molduras, suelos hidráulicos, carpinterías y elementos de valor que una obra descuidada estropea para siempre. Por eso en esta zona la detección previa de fugas no es un extra, es lo que separa una cata de veinte centímetros de un pasillo levantado.
Bajantes compartidas y patios interiores
Las fincas del ensanche tienen bajantes originales que sirven a toda la columna de viviendas y que discurren por patios interiores estrechos. Cuando una de ellas falla, el problema deja de ser de un vecino y pasa a ser de la comunidad, con la discusión de reparto que eso conlleva.
Inspeccionamos con cámara y grabamos, porque en estas fincas el debate en junta suele ser largo y con la imagen del interior del tubo se acorta mucho. Emitimos el presupuesto en el formato que el administrador necesita para llevarlo a votación.
Acceso, aparcamiento y horarios de carga
El Centro tiene calles con acceso restringido, zonas de carga y descarga con horario y aparcamiento prácticamente imposible en horas centrales. Es un factor real que afecta a cuánto tardamos en estar en tu portal, y lo tenemos en cuenta al darte una hora: preferimos decirte cuarenta minutos y cumplir que decirte quince y hacerte esperar.
En reformas planificamos la entrada de material y la salida de escombro en las franjas permitidas, y avisamos a la comunidad con antelación. Es la diferencia entre una obra que molesta lo justo y una que enfrenta al cliente con sus vecinos.