Uno: corta el agua
La llave de corte general de una vivienda suele estar en uno de estos tres sitios: bajo el fregadero de la cocina, dentro del armario o del registro del baño, o en el rellano junto al contador. Ciérrala girando en el sentido de las agujas del reloj.
Si la llave está agarrotada y no cede, no la fuerces hasta romperla: baja al contador y corta ahí. Y si el agua sigue saliendo con tu llave cerrada, la avería está antes de ella, es decir, en zona comunitaria, y hay que cortar la columna. Ese es un buen momento para llamar, porque puede requerir avisar a los vecinos.
Localiza tu llave general hoy, con la casa seca. Buscarla por primera vez con el agua cayendo cuesta minutos que salen muy caros.
Dos: la electricidad
Si el agua está llegando a enchufes, a un cuadro eléctrico o a regletas en el suelo, baja el diferencial general antes de seguir achicando. El agua y la instalación eléctrica son la parte de una inundación doméstica que de verdad puede hacer daño a una persona.
No uses aspiradores domésticos para achicar si el agua está en contacto con la instalación. Y si el cuadro está mojado, no lo vuelvas a subir hasta que esté seco y revisado.
Tres: protege y avisa
Levanta lo que puedas del suelo: muebles bajos, alfombras, cajas de cartón, torres de ordenador. En parquet cada minuto cuenta, porque una vez que la lama se hincha ya no vuelve a su sitio.
Avisa al vecino de abajo aunque te dé apuro. Si el agua ha atravesado el forjado, cuanto antes retire cosas de la zona, menos daño habrá y menos tensa será la conversación posterior con los seguros. Y haz fotos de todo antes de empezar a secar: son las que va a pedir tu compañía.
Lo que no hay que hacer
Hay tres reflejos naturales que empeoran la situación y que vemos constantemente.
- Volver a abrir la llave «a ver si ya no gotea». Cada apertura vuelve a mojar el forjado, alarga muchísimo el secado y aumenta el riesgo de moho posterior.
- Picar la pared por tu cuenta buscando la tubería. Si la fuga está empotrada, abrir por el sitio equivocado multiplica la obra de albañilería, que suele costar más que la propia reparación de fontanería.
- Tirar productos químicos por el desagüe si además hay atasco. Dañan las juntas y los tubos, y obligan a trabajar con protección después.
Qué hará el fontanero al llegar
En una urgencia bien atendida el orden es siempre el mismo: confirmar que el agua está cortada y que la llave queda operativa (si se ha roto al cerrarla, se sustituye en el momento), achicar y proteger, localizar el punto exacto de avería y solo entonces dar el presupuesto.
Si alguien empieza a picar antes de haberte dicho el precio, ya vas mal. El presupuesto cerrado antes de tocar nada no es un detalle comercial: es lo que evita la factura sorpresa al final de una noche que ya ha sido bastante mala.
