Cómo saber qué tubería tienes en casa
Es más fácil de lo que parece y puedes comprobarlo tú mismo mirando el tramo visible bajo el fregadero o junto al contador. El plomo es un metal gris mate y blando: si lo rascas con una moneda deja una marca brillante, y las uniones son abultadas y redondeadas, hechas con soldadura. El hierro galvanizado es gris, duro, con roscas y manguitos visibles, y suele estar oxidado en las uniones. El cobre es inconfundible por su color rojizo. El multicapa moderno es un tubo con recubrimiento plástico, blanco o gris, con accesorios de latón prensados.
En Donostia, el plomo aparece sobre todo en fincas anteriores a los años sesenta (Parte Vieja, Área Romántica, Gros) y el hierro galvanizado en las promociones de los sesenta y setenta (Amara, Intxaurrondo, Altza, Errenteria, Pasaia).
Agua blanda y tuberías viejas: por qué aquí sí urge
El agua del embalse de Añarbe que abastece a Donostia y su comarca es blanda, con muy poca cal. Eso es una buena noticia para los electrodomésticos, pero tiene una consecuencia menos conocida: un agua blanda no deja la película de carbonato que en las zonas de agua dura recubre el interior del tubo y lo protege. En la práctica, aquí el metal está más expuesto y las instalaciones antiguas de hierro se pican y se cierran por óxido con más facilidad.
Por eso en Donostia es tan habitual el síntoma de presión que baja poco a poco durante años: el hierro no falla de golpe, se va estrechando por dentro hasta que el diámetro útil es la mitad. Cuando se llega a ese punto, cambiar grifos o poner un grupo de presión no arregla nada, porque el problema está en el tubo.
Se puede hacer por fases y sin destrozar la casa
La idea de renovar la fontanería asusta porque se imagina la vivienda entera abierta durante semanas. No tiene por qué ser así. Se puede hacer por zonas (primero el baño, luego la cocina), aprovechando registros y falsos techos ya existentes, y en muchos casos llevando el nuevo trazado por rodapié técnico o por el interior de los armarios en vez de picando tabiques.
Trabajamos siempre dejando la vivienda con agua al final de cada jornada. Puede haber horas sin suministro durante el día, y te decimos exactamente cuáles con antelación, pero no te quedas sin agua para dormir.
Lo que ganas además de quitar el plomo
Una renovación bien planteada no es solo cambiar tubo por tubo. Es el momento de instalar una llave de corte independiente para cada aparato, de modo que la próxima vez que gotee un grifo puedas cerrar solo ese punto en lugar de dejar la casa entera sin agua. También de dimensionar bien los diámetros para que la ducha no pierda presión cuando alguien abre el grifo de la cocina, y de dejar registros accesibles para que la siguiente intervención no requiera picar.
En comunidades, la renovación de montantes se planifica portal a portal y se coordina con el administrador. Emitimos presupuesto para junta de propietarios con las fases y los plazos detallados.