Casco histórico: intervenir sin estropear
El recinto amurallado de Hondarribia y el barrio de la Marina son conjuntos de alto valor patrimonial. Trabajar ahí exige un criterio distinto: nada de picar por intuición, protección del recorrido, y localización previa de la avería para abrir lo mínimo imprescindible.
Es el mismo modo de trabajar que aplicamos en la Parte Vieja de Donostia. En estos inmuebles, lo que se rompe mal muchas veces no se repone igual, y eso convierte la detección previa en la parte más rentable del trabajo.
Exposición marina máxima
Hondarribia está abierta a la bahía de Txingudi y al mar, y el ambiente salino aquí es de los más agresivos de nuestra zona. Anclajes, acabados de grifería, rejillas de ventilación y termos exteriores duran claramente menos que tierra adentro.
Instalamos siempre con tornillería inoxidable, evitamos ubicaciones expuestas para los termos y desaconsejamos los acabados de moda sin recambio. No es purismo: es no tener que volver a los tres años.
Segunda residencia y vivienda vacía parte del año
En Hondarribia hay bastante vivienda que se ocupa solo temporadas. Eso genera dos problemas típicos: sifones que se secan y dejan pasar olores del saneamiento, y averías que se descubren tarde porque no había nadie en casa cuando empezó la fuga.
Con propietarios de segunda residencia hacemos revisiones de apertura y cierre de temporada: comprobación de llaves, latiguillos, termo y desagües, y llenado de sifones. Es un servicio barato que evita llegar en julio y encontrar el piso con una mancha en el techo del vecino.